Sicilia siempre es el lugar favorito; a todo el mundo le encanta. A pesar de los numerosos problemas, tanto pequeños como grandes, del calor y las molestias que a menudo se presentan en la isla, los turistas siguen enamorados de su atmósfera mágica, de sus atardeceres y amaneceres de ensueño y de la majestuosidad de sus volcanes. Y, por supuesto, de su mar, único y hermoso. Si tú también estás listo para vivir esta aventura en Sicilia, aquí tienes algunos consejos para afrontar el viaje, antes y después de tu llegada al puerto de Messina o a los aeropuertos internacionales de Catania (CTA) y Palermo (PMO).
Documentos de viaje
Quienes residen en un país del espacio Schengen pueden entrar en Italia presentando únicamente un documento de identidad: pasaporte o DNI de su país de origen. Si llegas de un país que no pertenece al espacio Schengen, debes presentar un pasaporte con una validez mínima de tres meses a partir de la fecha de llegada.
Algunos países del mundo exigen visado, incluso para unas simples vacaciones en Italia. Consulta en la página web correspondiente si tu país está incluido en la lista de países que requieren visado. Lleva contigo el documento que te entregarán en el hotel o alojamiento tras registrarte. Este documento también sirve como identificación para moverte por el territorio. Se recomienda, aunque no es obligatorio, contratar un seguro de viaje o de salud.
Qué llevar en tu viaje a Sicilia
Puedes visitar Sicilia en cualquier época del año. Recuerda que en otoño hay semanas de lluvias muy intensas. Entre enero y febrero, las temperaturas pueden bajar hasta cerca de cero, con días gélidos.
En tu maleta puedes llevar vestidos de manga corta, pantalones y faldas cortas, y vestidos más largos pero ligeros. Se recomienda llevar chaqueta, sobre todo en primavera y a finales de verano, debido a las repentinas brisas frescas de la tarde. ¡Unos zapatos cómodos son imprescindibles, ya que caminarás mucho!
Descarga aplicaciones útiles sobre transporte en tu móvil. Si no alquilas un coche, los autobuses son ideales para moverte por la isla. En Sicilia hay varias compañías de autobuses eficientes. Las mejores opciones son SAIS, Etna Trasporti y AST. ¡Por supuesto… no olvides tu cámara!
Qué hacer y qué no hacer en Sicilia
Hay millones de cosas que hacer y ver en Sicilia, y tendrás muchísimas opciones. ¡Pero algunas son casi imprescindibles! Parafraseando un dicho muy pintoresco: no puedes conocer Palermo sin visitar también Monreale. Así que no puedes visitar Catania sin dedicarle al menos medio día al Etna. También debes admirar el Valle de los Templos de Agrigento, con su arquitectura barroca del siglo XVIII, en una amplia ruta que va desde Scicli hasta Ragusa, Noto, Siracusa y Acireale. Si estás en Palermo, la Catedral es imperdible, al igual que Monreale, como ya hemos dicho. No te pierdas tampoco una visita a Erice y luego podrás relajarte en una de las playas de la Reserva Natural de Zingaro.
Si prefieres visitar las islas más pequeñas, sacrifica otros lugares y dedícate a descubrir solo esas. Favignana, Levanzo, Lipari, Salina, Stromboli… son muchas y todas maravillosas.
¿Qué nunca debes hacer en Sicilia? Jamás te aventures solo por la noche en los cascos históricos de las grandes ciudades. Muévete siempre en grupo y, si es posible, quédate en zonas concurridas. Lo mejor es visitar los cascos antiguos durante el día, con un buen guía. No te fíes de nadie que te diga: «¡Sube a mi coche, te llevo!», sobre todo si te lo piden en la calle. En Sicilia hay mucha gente buena y generosa, pero también mucha otra dispuesta a aprovecharse. No comas pescado en la primera trattoria que encuentres; infórmate sobre los mejores restaurantes con buenas reseñas.
¡No te aventures solo al Etna! No solo es una montaña inexpugnable, sino también un volcán activo con decenas de trampas naturales muy peligrosas. Si viajas por la zona del volcán, informa siempre a tu hotel o alojamiento dónde te encuentras y cuándo piensas regresar. Si puedes, ¡evita comprar souvenirs en lugares demasiado famosos! Quizás te convenga alejarte unos kilómetros y buscar algún recuerdo local por ahí: seguro que te saldrá mucho más barato.
